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¡Canto a la rebelión!

Por Nico Salcedo

Hace tiempo que el fútbol dejó de ser cosa de hombres, cada día mas niñas, adolescentes y mujeres practican el deporte mas popular del mundo. Ya no solamente juegan fútbol, sino que también ven fútbol, hablan de fútbol, y lo viven como una hermosa pasión.

Ha habido un notable avance en la lucha de las agrupaciones por la igualdad de género en el mundo, y nuestra provincia no es la excepción, acompañadas por las federaciones las mujeres de a poco se han “ido metiendo” en lugares donde antes les parecía imposible acceder.

Me acuerdo en la primaria cuando jugábamos al fútbol en los recreos de la escuela Goretti, partidos de a veces 30 pibes siguiendo una lata aplastada, si una lata, no nos dejaban usar pelotas porque rompíamos vidrios y era peligroso, pero con la lata de aluminio toda retorcida girando por el aire no pasaba nada, jaja.


Volviendo a la cosa, ni de casualidad había una nena metida entre esos 30 pibes, y si dos o tres tenían la valentía de preguntar para entrar les decíamos que no porque eran “malas” y “no sabían jugar”.

Mandábamos nosotros, a los profes y la dire solo le interesaba que no se lastimara nadie, físicamente, porque mentalmente seguro se dejaban pasar algunas cosas.

Hoy mi vieja me cuenta que en el colegio donde trabaja, en los recreos juegan nenes y nenas al fútbol juntos, y si alguno se arrebata en “solo hombres”, les sacan la pelota a todos y a otra cosa, aunque dice que difícilmente llegan a eso, se juegan partidazos los pibes y las pibas y la pasan muy bien.

Hoy también tengo la oportunidad de seguir de cerca un equipo de futsal femenino, de La Colonia, club que fundamos en Luján con Esteban y Nacho, dos amigos.

Me acuerdo cuando decidimos incluir femenino hace dos años, todavía con gran capacidad de ignorancia nos preguntábamos si se acercaría alguien a jugar.

Seguro que no, seguro que en un departamento con ciento treinta mil habitantes no habían chicas esperando la posibilidad, esperando la oportunidad de un club, por mas chiquito que sea, porque hasta ese momento no había ningún equipo de futsal femenino federado compitiendo en la región, y orgullosamente puedo decir que fuimos los primeros en hacerlo.

Hoy gratamente se han sumado San Pablo y Municipalidad de Luján, como si fuera poco ahora las pibas tienen para elegir.

El fútbol femenino está acá y llegó para quedarse, el futuro solo puede ser más y mejor, jugando mejor y con mas personas pendientes de ustedes.

Y si todavía encuentran alguien que tiene dudas sobre la igualdad en este deporte, ¡cántenle a la rebelión!


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